El hombre baja la mirada. Su alrededor es más amable:
los pétalos de la 'Cati en Llamas' parecen crepitar en el verdor
de la yerba,
un insecto que sería avista si no fuera tan azul
taladra su nido en un alerce. Y también mariposas.
No hay pájaros, tal vez el indicio de una posible tormenta.
Es el inestable tiempo de entre estaciones.
Pero ahora es el sol bajando en haces que se pierden en el humus.
Un haz no se pierde,
incide en un pequeño charco de lluvia.
Fue un fragmento del poema "Hombre adentrado en el bosque"
de José Watanabe. Un pequeñísimo homenaje, debido a su reciente muerte.
lunes, 21 de mayo de 2007
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